Me considero un explorador, tanto hacia dentro como hacia fuera.
Acompañando a personas en momentos de dolor y de final de vida a partir de la Enfermería. Viajando solo por Sudamérica y Asia. Profundizando en técnicas de autoconocimiento occidentales y orientales: desde largas estancias en monasterios budistas hasta retiros SAT de eneagrama.
La autoobservación se ha convertido en mi guía. He aprendido a dirigir la atención hacia dentro, a reconocer mis patrones caracteriales, las reacciones automáticas y los pensamientos limitantes… y a descubrir que también soy aquello que creía que no era.
Con el tiempo, he ido notando cómo hay más acción y menos reacción, más claridad hacia mí mismo y, en consecuencia, hacia los demás.
La terapia Gestalt ha sido mi punto de inflexión. Experimento cómo acompañar al otro es profundamente terapéutico tanto para quien es acogido como para quien acoge, y cómo la atención plena y la empatía generan un campo de autoconocimiento de gran valor.
Y es este espacio el que quiero compartir contigo.