Soy Marta, y hace unos años la vida me fue llevando hacia el mundo del yoga. Al principio empezó simplemente como una herramienta para ayudarme a mí misma, porque estaba en un proceso de crecimiento personal y sentía que la práctica me ayudaba a estar mejor conmigo, a encontrar más calma y conexión. Pero ya sabemos que nada llega porque sí.
Después de formarme, entendí que no quería quedarme solo con una práctica íntima o personal. Sentía una necesidad de comprender mucho más el cuerpo y todo lo que hay detrás. Muchas formaciones de yoga se quedan en aprender posturas o progresiones, y mi forma de ser nunca ha sido conformarme solo con lo que me dicen. Necesitaba ir más allá.
Empecé a preguntarme: ¿y si algún día doy clases y viene alguien con dolor, lesiones o limitaciones? ¿Cómo puedo ayudar realmente? ¿Cómo puedo evitar que una persona se siga lesionando o viviendo con tensión constantemente?
Y ahí empezó mi búsqueda.
Comencé a formarme en biomecánica para entender el cuerpo en movimiento, en cadenas musculares, lesiones y patologías, respiración funcional y eficiente, masaje tailandés para trabajar y liberar el sistema fascial… También profundicé en mindfulness, meditación budista, sonoterapia y herramientas de gestión emocional, porque entendí que el cuerpo no se puede separar de lo emocional ni del sistema nervioso.
Todo este camino me llevó a crear hace casi 4 años Espai Màndala, un espacio donde poder acompañar a las personas desde una mirada global y holística.
Actualmente acompaño procesos de movilidad funcional, reeducación postural y conciencia corporal, ayudando a entender el origen de dolores, tensiones y limitaciones a través del trabajo con cadenas musculares, fisioyoga, estiramientos globales, respiración funcional, masaje thai y herramientas para la gestión emocional.
Mi enfoque no busca poner tiritas ni tratar solo el síntoma. Busco ayudarte a entender qué le pasa realmente a tu cuerpo para que puedas recuperar movimiento, bienestar y equilibrio de forma duradera.