Acompaño a mujeres que, desde afuera, “lo tienen todo bajo control”, pero por dentro se sienten cansadas de sostener, exigirse y repetir las mismas historias.
Sé lo que es vivir desde la mente, el deber ser y la autoexigencia constante. Y también sé que entenderlo no siempre es suficiente para cambiarlo. Por eso mi trabajo integra mente, emoción y cuerpo, para que la transformación no sea solo una idea… sino una experiencia real y profunda.
Creo espacios seguros donde puedas:
✨ Bajar del piloto automático
✨ Reconocer los patrones que se repiten
✨ Aflojar el control sin perder tu fuerza
✨ Volver a escucharte de verdad