Desde muy pequeña sentía una conexión especial con el mundo energético y espiritual. Vivía experiencias y sensaciones que muchas veces no entendía y que, en aquel momento, pocas personas comprendían.
Con el paso de los años me casé y fui madre de dos hijas maravillosas, pero también atravesé momentos muy difíciles marcados por el maltrato físico y psicológico. Esa etapa me llevó a tocar fondo emocionalmente y a buscar una manera diferente de sanar.
No quería medicarme, necesitaba entenderme, escucharme y volver a conectar conmigo misma. Fue entonces cuando descubrí las terapias holísticas. Probé diferentes técnicas y cada una de ellas me ayudó profundamente. Las terapias fueron una parte esencial de mi proceso de sanación y transformación personal.
A raíz de todo lo vivido comprendí que mi propósito también era acompañar a otras personas en sus propios procesos. Hoy pongo mi experiencia, mi sensibilidad y mi corazón al servicio de quienes necesitan volver a encontrarse, sanar y recuperar su equilibrio interior.”