¿Por qué elegí la psicología?
Estudiar Psicología fue una de las decisiones más claras de mi vida.
Siempre me ha interesado profundamente lo humano: las emociones, los vínculos y los procesos de cambio. Desde pequeña ha habido una gran curiosidad interna por comprender y entender el mapa interno de cada persona, qué le ocurre y porqué ha llegado dónde está.
Con el tiempo, sentí la necesidad de ir más allá y empezar a explorar formas de acompañamiento más amplias, profundas y humanas.
Un enfoque integral y humano Vivir en diferentes países amplió mi mirada y transformó mi forma de entender la psicología.
Al volver a Madrid, profundicé en enfoques más integradores y me especialicé en Terapia Gestalt, incorporando una mirada donde la persona se entiende en su totalidad: mente, cuerpo e historia de vida.
Este camino también ha sido personal. Aprender a sostener el dolor, atravesar mis propios procesos y cultivar mayor conciencia me permite acompañar desde un lugar más honesto, cercano y encarnado.