El mundo de la psicoterapia llegó a mi vida en un momento en el que me sentía perdida. Tenía la sensación de llevar años observando mi propia vida sin estar realmente dentro de ella. Dejaba que las cosas sucedieran, que el mundo decidiera por mí, con poca consciencia de lo que ocurría en mi interior.
La terapia me permitió recuperar las riendas de mi vida e iniciar un proceso profundo de autoconocimiento. Con el tiempo, sentí el impulso de poner mi experiencia al servicio de otras personas y así canalizar mi vocación de acompañamiento.
La presencia es la base de mi forma de acompañar. La influencia de la gestalt de la Costa Este, impulsada por Laura Perls, me ha ayudado a comprender la importancia del campo relacional y a integrarlo como parte esencial del proceso terapéutico. A esto se suma la mirada sistémica, que amplía la comprensión de lo que traes a consulta.
Otro pilar fundamental en mi trabajo es la integración del cuerpo. ¿Qué significa esto? Escuchar las sensaciones y expresiones corporales para comprender cómo se activa el sistema nervioso en determinadas situaciones. Desde ahí, es posible aprender a regular esa activación y abrir nuevas formas de estar contigo misma y con el mundo.
Te acompaño para que seas tú quien encuentre tu propio camino. Para que puedas desarrollar la capacidad de darte cuenta, hacerte cargo de lo que te pertenece y soltar lo que ya no es. Para que puedas descansar en lo que ocurre, sin quedar atrapada/o en el sufrimiento, sea cual sea su origen.
Actualmente, ofrezco procesos individuales de terapia desde un enfoque holístico e integrador, así como espacios grupales donde explorar y compartir en un entorno cuidado y seguro.