Desde la Antigüedad, el ser humano ha utilizado el SONIDO en rituales y ceremonias espirituales así como un medio para ESTIMULAR su EQUILIBRIO FÍSICO , MENTAL y EMOCIONAL.
Actualmente, sabemos que determinados sonidos pueden influir en el sistema nervioso autónomo, modificar la vibración celular, fortalecer el sistema inmunológico y reducir los niveles de estrés.
“Somos energía, frecuencia y vibración”
- Energía: Es la base de todo en el universo, según esta perspectiva.
- Frecuencia: Es la medida de las veces que una onda de energía oscila en un segundo, y puede variar según el estado anímico.
- Vibración: Se refiere a la propagación de ondas de energía, un movimiento repetitivo o una oscilación. Todo tiene una frecuencia vibratoria, desde lo más pequeño hasta lo más grande.
Todo en el universo se mueve en forma de ondas y oscilaciones (vibraciones) a diferentes frecuencias. Nuestras emociones, pensamientos y el entorno que nos rodea influyen en nuestra frecuencia vibratoria. Al elevarla creamos estados de mayor bienestar y armonía.
- Nuestros pensamientos y emociones: La frecuencia de nuestra energía se ve afectada por nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.
- Atracción: La ley de atracción postula que cada frecuencia atrae su contraparte análoga, esto es que una frecuencia alta atrae cosas positivas, mientras que una baja puede atraer cosas negativas.
- Elevación de la vibración: Al cultivar pensamientos y emociones positivos, se puede elevar la propia vibración, lo que se traduce en una mayor vitalidad, claridad mental y bienestar.
Para VIVIR EN PLENITUD, tenemos que ser conscientes de nuestra propia energía y frecuencia, y regalarnos momentos para SINTONIZARNOS con estados más positivos y elevados.