Dejar de fumar no siempre consiste únicamente en decidir no encender otro cigarro.
Para muchas personas, el tabaco está asociado durante años a emociones, rutinas, momentos concretos y determinadas formas de afrontar el estrés, la ansiedad o determinadas situaciones sociales. Por eso, cuando se intenta abandonar el hábito, pueden aparecer deseo intenso de fumar, inquietud, irritabilidad, ansiedad u otras sensaciones relacionadas con el síndrome de abstinencia.
Este programa de Hipnosis para dejar de fumar trabaja precisamente sobre esa relación con el tabaco.
A través de un protocolo individual de hipnosis conductual, reprogramación emocional y trabajo sobre los patrones asociados al hábito, se busca ayudar a la persona a modificar las asociaciones que mantienen el consumo y desarrollar nuevas respuestas ante los momentos en los que anteriormente recurría al cigarro.
El programa utiliza el concepto de “No Fumador Permanente” como nueva identidad de referencia: no se trata únicamente de dejar de fumar durante unos días, sino de comenzar a construir una nueva percepción de uno mismo como persona capaz de vivir sin tabaco.
El proceso se desarrolla en 3 sesiones progresivas:
1. Ruptura del patrón y cambio de identidad
Se analiza el patrón de consumo y los motivos que pueden estar manteniendo el hábito.
Se trabaja sobre las asociaciones emocionales y conductuales con el cigarro, el origen del patrón, la percepción del tabaco y la creación de una nueva autoimagen.
También se incorporan recursos para afrontar el deseo de fumar, la ansiedad y otras sensaciones que pueden aparecer durante el proceso de abandono.
2. Consolidación y liberación de la dependencia emocional
Se revisan los avances y se profundiza en aquellas asociaciones que todavía mantienen el vínculo con el tabaco.
Se trabajan especialmente las situaciones en las que puede aparecer el impulso de fumar y se refuerzan recursos de regulación emocional, motivación, autocontrol y respuesta alternativa.
El objetivo es consolidar la nueva identidad y reducir progresivamente la atracción hacia el cigarro.
3. Consolidación final y prevención de recaídas
Se trabaja sobre los principales detonantes que pueden aparecer en la vida cotidiana: estrés, ansiedad, café, alcohol, reuniones, rutinas o situaciones sociales.
Se refuerzan las respuestas alternativas y la capacidad de afrontar estas situaciones sin recurrir al tabaco.
La sesión final está orientada a consolidar el cambio, reforzar la identidad de “No Fumador Permanente” y preparar a la persona para mantener sus nuevos hábitos a largo plazo.